- Fecha: 24-5-2008
- Itinerario: Gijón – Aboño – Xivares – Perlora – Candás – Antromero – Luanco – Perlora – Xivares – Aboño – Gijón
- Personas: Adrián y Carlos.
- Datos cuentakilómetros Carlos:
- Distancia: 44,72 Km
- Tiempo en marcha: 3:49:75
- Velocidad media: 11,06 km/h
- Velocidad máxima: 49.03 km/h
La ruta mas sencilla del fin de de semana, así que el que no quiso salir no tuvo excusa. Se puede decir que Adrián salía por primera vez a testear su rodilla y bici nueva, una Giant doble y un servidor que seguía probando la espalda.
Hoy el lugar de salida era bien diferente, quedamos a las 9 en el polideportivo de Moreda. Cuando yo llegue me encontré con Adrián que ya estaba estirando, cosa que haríamos los dos durante toda la ruta.
Salimos camino a la campa de Torres por el carril de bici de Moreda, una vez terminado giramos a la izquierda en la rotonda que da entrada al Musel y comenzamos a callejear por la parte baja de Jove. En este tramo Adrián que estaba mas puesto que yo en el itinerario me descubrió primero un camino hormigonado con una pendiente de esas absurda que tanto os gusta a la gente por aquí, pensé que no seria capaz de subir pero echándole valor logre subirlo.
Una vez al final de esta cuesta estiramos y cuando yo me decidía a tirar hacia la izquierda en busca de la trialera por la que intente ir en la otra ruta, veo que Adrián sigue de frente cruzando la carretera y veo que se mete por uno de esos “caminos del señor” que sino lo conoces no das con el ni de broma. Ascendemos el sendero con amplia vegetación en ambos lados que dificulta la subida.
Una vez arriba cogemos la carretera general hacia la derecha, pasamos el bar a la izquierda y unos metros después junto a una casa nos metemos de lleno en el camino (prometo para la próxima acordarme).
Esta bajada no se si porque cada vez nos metemos por sitios mas difíciles o porque voy dominando mas la bici no me resulto nada complicada y eso que la primera vez que la baje lo pase mal. Mientras la bajaba, primer susto del día, se me enreda una rama del tamaño de mi bici entre la cadena y los radios de la ruenda trasera, menos mal que reaccione a tiempo y frene, me baje y la quite ante la atónita mirada de Adrián que subió unos metros para ver lo que me había pasado.
Seguimos bajando y al final la vegetación se cierra mucho lo que lleva a que se me enganche el pedal con una rama y me descale la bota lo que me provoca que se me suelte y me roce toda la pierna con el pedal. Toda la ruta me estaría molestando dicha herida que en algunos momentos sentía como me quemaba (me llegaron a salir ampollas)
Una vez abajo cruzamos Aboño y subimos por Talleres Alegria giramos a la derecha paramos en una fuente para limpiarme un poco la herida y estirar un poco.
En la bifurcación tomamos el camino de enfrente como solemos hacer siempre y comprobamos que ya no hay camino se lo había comido toda la vegetación, esto nos lleva a ir paralelamente por un prado del que después tuvimos que bajar.
Cruzamos al lado del mastín que nos quería comer, menos mal que nos salio el amo y comenzamos a coger la senda costera.
Pasamos por la primera de las playas y subimos una subida muy técnica la cual me veo obligado a echar pie a tierra porque tengo la cubierta trasera para jubilar.
Una vez arriba seguimos “costeando”, pasamos dos túneles y llegamos a Perlora.
Aquí tiramos por carretera hasta Candás. Llegamos al muelle, subimos unas escaleras con la bici en la mano y vamos por el parque que nos lleva a dar a un Faro desde donde aprovecho parar estirar y sacar unas fotos.
Reanudamos la marcha y ya solo nos quedara una subida en condiciones, la que nos lleva a dar a un cementerio. Una vez salvada bajamos por un prado salimos a una carretera giramos a la derecha para llegar a una pequeña trialera, que nos lleva a dar a la segunda playa, la negociamos sin problemas.
Una vez en la playa Adrián intenta pasarla montado y pincha. Paramos a arreglarlo para afrontar la última parte del recorrido hasta Luanco. Giramos a la derecha y otra vez que no hay camino, se lo habia comido la hierba (como se nota que últimamente esta lloviendo de lo lindo)
Dejamos el sendero y vamos a dar a una carretera seguimos y llegamos a la general, tras unos metros giramos a la derecha en una parada de bus. Giramos a la izquierda en una curva de 180º y cogemos una sendero muy guapo atravesamos un puente y pongo pie a tierra en una subida porque me sigue patinando la rueda. Adrián la sube sin mayor dificultad y me comenta que con la rígida nunca lo había conseguido (luego nos quedaríamos los dos pasmados al ver que lo había subido con el amortiguador abierto, a lo que exclamo que a partir de ahora para subir siempre abierto, risas)
Continuamos y llegamos a unas escaleras que están a la entrada de Luanco. Tiramos hasta el muelle. Reponemos fuerzas con unas aceitunas y unas patatas (las que no se nos cayeron) y tras unos 30 minutos salimos.
A la vuelta tiramos por carretera hasta Perlora y después desandamos lo previamente andado en la senda costera. Aquí hay un tramo de escaleras al que aprovecho para sacar un video.
Llegando a Aboño tiramos por el túnel y paramos en el elefante azul a limpiar las burras.








Vaya, no estuvo nada mal la excursión esta. Entretenida y con todo, carretera, trialeras, vegetación e incluso gente herida. Si es que hoy en día cualquier ruta tiene su peligro.