- Fecha: 28-08-2008
- Personas: Jorge (NightJJR), Carlos (Chall Lee)
- Álbum de fotos
- Fotos
Aprovechando que estábamos en Huesca a tiro de piedra, es decir, a unas 3 horas de viaje, lié a Jorge para hacer el cabra.


Nos levantamos a eso de las 8 calculando estar allí sobre las 12 y con el tráfico que había a la entrada de Andorra llegamos con media hora de retraso. Aparcamos el coche en el garaje y nos fuimos a la tienda mas barata que había para alquilar las bicis y protecciones, Pit stop.
Por 40€ nos dejaban una bici de freeride, con 180 mm de recorrido delante y detrás modelo Commencal Furious Superteam “Especial PARK” , medio día y protecciones básicas (casco, rodilleras y coderas) por 10 € mas nos ofrecían la protección para el pecho pero como ya nos parecía suficiente todo “el tema” que llevábamos no lo cogimos, afortunadamente no íbamos a hacer uso de ellas.
Ya con todo el equipo solo nos quedaba sacar el forfait. Este se recogia en la primera planta de un edificio que parecía un hotel. Pagamos 20€ ya que no habiamos imprimido el comprobante para sacar un 2×1 y 6€ de seguro. Nos hicieron firmar un papel de que no se hacían responsables de las posibles calamidades que nos pudieran pasar y con esto ya estábamos listos para tirarnos por el monte.
Subimos unas escaleras y directos al telecabina. A medida que íbamos subiendo ya veíamos lo que nos esperaba, una bajada muy pronunciada y muy técnica. (esto seria el DH2). Poco a poco nos íbamos acojonando cada vez mas y ya se oían comentarios del tipo de por ahí yo no bajo, etc…
Luego cogimos el telesilla para que nos subiera arriba del todo y casi que fue el momento del día que mas acojone porque hasta la siguiente vez que subí no descubrí que se podía bajar el cierre y fui sentado “a pelo” todo el trayecto con un caída de unos 15 o 20m en algunos puntos.
Una vez arriba sesión de fotos
No teníamos muy claro por donde bajar así que lo hicimos por donde teníamos mas a mano y que casualmente era lo mas fácil.
Nos tiramos monte abajo por la bajada DH1 (Skippytrack) como todavía estábamos cogiendo el truco a la bici íbamos sin arriesgar nada y he de decir que yo iba bastante despacio, llegando a perder la rueda de Jorge que se le veía mas suelto, ahora al principio. Se ve que esto de ir en plataformas no le afectaba tanto como a mí. Esta bajada es muy rápida y divertida sin apenas dificultad técnica.
Cuando llegue abajo Jorge me esperaba con cara seria, yo ya me empezaba a reír. Subimos otra vez en telesilla y arriba ya me dejaba caer que se bajaba directo a la cafetería a esperarme allí. Quizás ahora al principio era demasiado para un rallyero (*1) como él, al menos psicológicamente.
Esta vez bajaríamos por el four cross una pista muy ancha, la cual esta preparada para que cuatro bikers salgan lanzados en paralelo con grandes peraltes y mesetas.
Lo mismo de antes Jorge delante y yo detrás pero esta vez, el se paraba mucho porque había sitios en los que se subía y no se veía la otra parte del montículo y como era la primera vez pensábamos que habría algún cortado, pero no fue así, de manera que este fue uno de nuestros circuitos preferidos.
Las caras eran cada vez más sonrientes, pero el físico ya estaba hecho polvo, brazos cansados y piernas doloridas.
Vuelta para arriba y esta vez lo convencí para tirarnos por la bajada de Cedric Gracia (uno de los mejores bikers que hay en la actualidad) con este nombre ya metía miedo solo de pensarlo. Efectivamente la bajada hace honor al nombre y comprobamos que era una bajada muy técnica lo que hace que posemos el pie en más de un punto del recorrido.
La siguiente bajada fue el wood park que como su propio nombre indica consta de elementos de madera integrados en el recorrido (pasarelas, saltos…) lo que la hace muy bonita, pero a la vez difícil, al menos para nuestro nivel.
Jorge ya vuelve a poner puchero porque no le acaba de convencer esta bajada. Lástima que solo hicimos una parte del recorrido porque luego descubriría que había otro camino con tres saltos a diferentes alturas y varios peraltes de gran inclinación.
Las bajadas se acaban o por lo menos eso era lo que decía Jorge para no hacer frente a lo que quedaba. En este punto del día empezamos a echar en falta una bajada del estilo de Deva, es decir, estrecha y asequible.
Volvemos a bajar el four cross. Subimos y ya nos empieza a picar el gusanillo del maxiavalanche que tanto nos había comentado Gorbac.
Como teníamos hambre decidimos bajar hasta el pueblo a comer y como esta bajada nos llevaba directamente al pueblo decidimos probar.
Si antes lo pensamos antes damos con la bajada que esperamos encontrar, técnica pero asequible con grandes horquillas, raíces, piedras lo tenía todo en su justa medida. Salvo en un tramo, no ponemos pie a tierra y ya como le estamos cogiendo el truco a la bici y a los pedales se nos ve mas confiados.
Abajo las caras eran de júbilo y felicidad, ya queríamos volver a subir para tirarnos por ella. Pero tocaba comer, nos fuimos al primer sitio que encontramos, un telepizza. Comimos a la trágala y en 30min ya estábamos arriba de nuevo.
Bajamos por el four crros de nuevo para enlazar después con el maxiavalanche.
El tacto con la bici ya era bueno hasta tal punto que se empiezan a ver los primeros saltos, yo ya me noto seguro con la burra (hoy mas burra que nunca) y paso a Jorge. Llegamos a la carretera y “carretamos” con la bici unos 800m cuesta arriba para coger de nuevo el maxiavalanche, esta vez ya vamos mas sobrados y no ponemos pie a tierra, salvo para parar a descansar. Yo la hago entero montado y Jorge solo para una vez.
En la parte baja de esta bajada es cuando llega la caída tonta del día, por meterme por una rodada me desequilibro y me voy al suelo. Con tanta armadura que llevo encima ni me entero, porque fue prácticamente en parado. Me levanto y continuamos la bajada sin mayores problemas.
Las fuerzas ya empiezan a flaquear y mucho… pensamos dar por acabado el día pero la adrenalina todavía esta a flor de piel y nos pide mas, así que intentamos coger de nuevo el telecabina pero ya no nos dejan eran mas de las 18.15 e iban a cerrar, así que aquí damos por finalizado el día.
Al final la valoración es muy buena. Nos lo hemos pasado como los indios, estábamos exhaustos, pero ha merecido la pena ya que es algo diferente a lo que solemos hacer. Cuanto menos estamos igual de cansados que haciendo una ruta de nivel físico medio/alto. Jorge concluye el día diciendo que a partir de ahora los dowhillers (*2) merecen todo su respeto.
Vamos otra vez al telepizza a hidratarnos conversamos con la dependienta y le contamos nuestras batallitas, cogemos el coche y palizón de 3 horas hasta el hotel que al día siguiente toca ruta.
*1: término “cariñoso” utilizado por los downhillers para nombrar a los bikers que practican el rally, cross country, etc…
*2: término “cariñoso” utilizado por los rallyeros para nombrar a los bikers que practican el DownHill, descenso, etc…














Jejeje, rallyero como yo…. jejejeje.
Habra que ir a probar las bajadas que hay más cerca de Asturias, a ver si damos con algo parecido…
Hola!
He leído vuestro primer día en Vallnord. Nosotros también fuimos este verano y fue genial. Mirad este vídeo que grabamos, seguro que reconoceis un montón de trazadas:
http://www.vimeo.com/1847855
Saludos y a repetir la próxima temporada!!
Hola Robert. Si lo vi al poco de que lo publicases. El video esta churradisimo, enhorabuena!!
Este año a ver si con un poco de suerte podemos repetir, que tenemos amigos que van a la maxiavalanche
Un saludo