Trasgu BTT

Blog del grupo Trasgu BTT

Ainsa - Pueya Aguera - Laspuña - Peña Solana - Ainsa (Ruta incompleta) Septiembre 7, 2008

Archivado en: 075-100, Carlos, Cross Country, Grupo, Huesca, IBP, Jorge, Pirineos, Rutas, Trasgu BTT, btt, mtb — nightjjr @ 20:08
  • Fecha: 27-08-2008
  • Itinerario: Ainsa - Pueya Aguera - Laspuña - Peña Solana - Ainsa (Ruta abortada por la tormenta)
  • Personas: Jorge (NightJJR), Carlos (Chall Lee)
  • Hora salida: 11:03
  • Hora llegada: 15:27
  • Datos GPS:
    • Distancia: 40,91 km.
    • Velocidad máxima: 51,00 km/h
    • Velocidad media: 9,3 km/h
    • Altitud salida: 563 m.
    • Altitud máxima: 1315 m.
    • Altitud mínima: 554 m.
    • Desnivel acumulado: 986 m.
    • Max. Pendiente positiva: 13,36%
    • Max. Pendiente negativa: -18,36 %
    • Índice IBP: 93,15
    • Track GPS
  • Álbum de fotos:

Primera ruta importante que teníamos pensado hacer desde Ainsa ya que la del día anterior fue para rodar un poco las piernas y ver que las bicis estuvieran en buen estado.
Como estábamos cansados tampoco madrugamos mucho y como se puede ver empezamos la ruta a las 11 de la mañana. Hacía un día muy bueno y nada presagiaba lo que nos ibamos a encontrar unas horas después.



Antes de salir, como yo me había levantado bastante antes, baje hasta Intersport a pedir consejo a los genios que hicieron la página de GPSPirineo para encontrar una manera de llegar a Laspuña (inicio real de la ruta) desde Ainsa sin tener que pisar la carretera. Con un rudimentario mapa consiguió explicarme la manera de ir tan bien que no nos perdimos ni una sola vez.
Una vez preparados comenzamos la ruta, a las 11 de la mañana. Cruzamos el rio Cinca en dirección a la Piscina Municipal (que por cierto, con el hotel, se tiene acceso gratis a éstas) y giramos a la izquierda en dirección a la Pueya de Araguas. Vamos siguiendo siempre el PR que nos llevará hasta la Pueya sin pérdida.



Bueno, para ser más exactos, si pisamos bastante asfalto para llegar a la Pueya, pero eran carreteras muy secundarias que hicieron que apenas nos cruzaramos con ningún coche.
El trayecto hasta Laspuña se hizo bastante largo, ya que al final nos salieron casi 16km de continuo sube y baja que nos machacó bastante las piernas.

Hay que tener cuidado en Pueya de Araguas para poder seguir el PR ya que se pierde bastante fácil. Una vez dentro del pueblo, hay que girar a la derecha por una cuesta de hierba que cruza entre dos casa, un tramo de unos 10 metros, que hay que hacer a pie.

Una vez pasadas las dos casas, volveremos a ver las marcas del PR que podemos seguir hasta Laspuña sin ningún problema. Una vez en Laspuña, si quereis hacer la ruta completa, os aconsejo descargar el track de la Vuelta a Peña Solana de GPSPirineo (que p.or más que lo busco, no lo encuentro, y lo tenía en alguna parte. Si lo encuentro edito la ruta para colocarlo).

Llegamos a Laspuña y empiezan las primeras rampas por asfalto, nos acercamos al pueblo de Casal donde rellenamos la mochila con el agua que nos dio una persona de la zona avisándonos de lo larga y dura que se nos iba a hacer la subida, sobre todo con el calor y el sol que hacía.

Dejamos el asfalto girando a la derecha y comienza la pista con unas rampas bastante duras con un firme muy roto durante los primeros metros que poco a poco se va conviritiendo en una pista con un firme bastante decente. La subida la vamos haciendo a buen ritmo y con un poco de miedo, ya que a lo lejos comenzábamos a oir los primeros truenos de una tormenta. No teníamos claro si se acercaba o alejaba y según ibamos subiendo parecía que se mantenía bastante estática. A media cuesta paramos a comer unos bocadillos ya que se nos hacía tarde y el hambre empezaba a apretar.

La subida era toda a través de bosques de pinos, con unas vistas guapísimas teniendo siempre en el medio el paredón de Peña Solana que teníamos intención de rodear.

Vista del paredón de la Peña.

Una vez comidos los bocadillos, seguimos ascendiendo. Estábamos ya no muy lejos de la cima (La Collada) y la segunda parte de la ruta prometía unas vistas espectaculares con las variantes que me habían dado en Intersport Angel de GPSPirineo. El problema era que ahora ya notábamos que la tormenta se iba acercando cada vez más y ya no teníamos claro si lo que oíamos era la lluvía caer entre los árboles más cercanos o era el aire (es sorprendente lo que se pueden parecer estos dos sonidos).

La tormenta de repente se movió más rápido y de repente la teníamos encima. Empezó lloviendo suave y decidimos sabiamente dar la vuelta, a nuestro pesar. A los 30 segundos empezó a caer un auténtico mar de agua como no había visto nunca. Una verdadera tromba de agua. No nos dejaba ver y la pista ancha y seca que acabábamos de subir se convirtió entera en un auténtico río que no nos dejaba ver el suelo, así que la bajada era a ciegas, sin saber que íbamos a pisar con la rueda en cada momento. Íbamos bajando lo más rápidamente que podíamos y sabíamos, con muchísimo miedo en el cuerpo ya que veíamos los rayos cerca nuestro y los truenos estallaban a nuestro alrededor. Por unos breves segundos pensamos parar a descansar en la bajada, ya que íbamos a tope y teníamos los gemelos y las manos agarrotados de la tensión de la bajada. Pero un trueno muy próximo nos hizo volver a andar e incluso acelerar la marcha. La anterior es la última foto de la ruta, ya que la cámara se me inundó de agua incluso dentro de la funda muy gruesa e impermeable que lleva, pero tal era la cantidad de agua que ni eso fue suficiente.

Según íbamos llegando a Laspuña la tormenta iba incrementando la intensidad y cada vez llovía más fuerte. Estábamos en campo abierto, debajo de una tormenta, montados sobre estructuras metálicas. Vamos, pidiendo a gritos un rayo. (Como veís lo estoy contando, así que tuvimos suerte y no nos cayó ninguno encima).

La vuelta a Ainsa la hicimos por la carretera nacional que pasa por Escalona. Seguía lloviendo a mares y el suelo estaba lleno de charcos enormes que hacía que cada vez que pasaba un coche camión nos tirara todo el agua encima.

Conseguimos llegar a Ainsa donde curiosamente todavía no había caido ni una gota (llegaría la tormenta, aunque de manera mucho más suave, un par de horas después). Y ya nos dijeron, que donde estábamos, cuando llueve, llueve muy fuerte.

Ésta es la única ruta que tuvimos que abortar y que nos ha dejado una espinita clavada. La próxima vez que volvamos será la primera de todas a hacer, a ver si tenemos suerte.

Mi recomendación es empezar la ruta en Laspuña, ya que la parte de Ainsa a Laspuña, aunque es muy guapa, te hace la ruta excesivamente larga y con muchos kilómetros.

 

Leave a Reply