- Fecha: 30-08-2008
- Itinerario: Saravillo – Collado de Angón – Ibón de Plan
- Personas: Jorge (NightJJR), Carlos (Chall Lee)
- Hora salida: 12:11
- Hora llegada: 17:45
- Datos Cuentakilometros Jorge:
- Distancia: 32.91 km.
- Tiempo invertido: 03:37:37 horas
- Velocidad media: 9 km/h
- Velocidad max: 39 km/h
- Altitud máxima: 1935 m.
- Altitud mínima: -m.
- Pendiente media: 6%
- Pendiente maxima: 19%
- Datos Cuentakilometros Carlos:
- Distancia: 33.53 km.
- Tiempo invertido: 03:25:54 horas
- Velocidad media: 9.7 km/h
- Velocidad max: 52.8 km/h
- Datos GPS:
- Distancia: 31.277 km.
- Altitud máxima: 1929 m.
- Altitud mínima: 995 m.
- Desnivel acumulado: 1176 m.
- Max. Pendiente positiva: 8.34%
- Max. Pendiente negativa: -7.64%
- Índice IBP: 101.29
- Track GPS
- Álbum de fotos:
Tras mucho debatir sobre cual seria nuestra última ruta pirinaica decidimos, siempre con la colaboración de Jose Luis, esta ruta. La ascensión al Ibón de Plan o Basa la Mora, un antiguo glaciar que se derritió formando un lago a mas de 1900m de altura. Una preciosidad para nuestros sentidos.
Por lo tanto descartamos hacer la etapa reina que teníamos pensando con mas de 2500m de desnivel acumulado (Lago Urdiceto – Cruz de Guardia por Pardinas), debido a las altas temperaturas que estábamos sufriendo, podría haber sido insufrible. Pero seguro que para la próxima, organizándonos mejor, no se nos escapa.
Como la ruta no era demasiado dura y habíamos salido algo la noche anterior decidimos no madrugar en exceso así que hacia las 12 estábamos en Saravillo .
Tras hacer unos pequeños ajustes a las bicis emprendimos la larga ascensión.
Desde el aparcamiento giramos a la derecha por una carretera asfaltada que pronto dejaría de serlo para convertirse en una pista bastante rota, de las que nos gustan a nosotros.
Comenzamos a coger altura con facilidad dejando Saravillo a nuestra izquierda. La pista mejora por momentos.
A unos 4 km, leo un cartel de mirador y no nos podemos resistir ni un momento giramos a la izquierda y hacemos la primera parada para contemplar las preciosas vistas del valle de Saravillo.
Continuamos la subida, esta vez Lorenzo nos da tregua ya que llegamos a una zona en la que el bosque de pinos nos va protegiendo.
Llegamos a una zona de bajada donde podemos descansar para seguir subiendo, que todavía nos queda lo peor y cada descansillo se agradece
Los últimos 2 km se hacen especialmente duros debido a todo el desgaste que lleva el cuerpo encima y que la pista esta bastante rota (la peor parte).
Llegamos al refugio y paramos a comer. Retomamos la marcha hacia el lago cogiendo un sendero que hay detrás del refugio.
En algún tramo tenemos que bajarnos de la bici debido a las piedras y al pequeño precipicio que tenemos en un lado.
Llegamos a una zona preciosa, una pradería enorme y después un pequeño bosque con un camino muy divertido y muy técnico que lo hacemos prácticamente todo montado.
Y después… relajación…
Arriba todo era descanso y armonía. El azul del cielo se reflejaba junto a las montañas en el lago formado por un antiguo glaciar.
Cuenta la leyenda que si subes hasta este precioso paraje la noche de San Juan y te lavas la cara en las aguas del lago, cuando sale el sol se te aparece una hermosa mujer que te comienza una danza que embelesa. Dicen que una Princesa Mora que huía de las guerras se refugio en las montañas del Valle, pero solo los que tienen corazón puro pueden verla.
Así que habrá que volver esa noche… aunque más de uno no la va a ver… (sin acritud)
Tras un rato por la zona y descansar, que mejor lugar para hacerlo, emprendemos la vuelta.
El regreso tenia pensado hacerse por el GR 15, pero las lluvias habían dejado el camino en muy malas condiciones, arrastrando grandes piedras y sedimentos. Como hacia impracticable el terreno, al menos en muchas partes del sendero y como no queríamos cargar con la bici mas de lo necesario, decidimos bajar por lo conocido. Aunque es una pena ya que había unas cuantas zonas en las que se cruzaba con la pista que eran preciosas, de autentica trialera.
La vuelta fue rápida y sin incidencias. Unos pequeños consejos a Jorge de cómo se baja para que vaya ganando confianza y en unos 35 min ya estábamos abajo.
Llegamos al coche y directos al hotel para dejar las bicis e ir a la piscina, que era gratuita (alojándote en el hotel) y todavía no la habíamos pisado.
Nos despedimos de esta manera de las rutas por los Pirineos dejándonos sensaciones buenas, diferentes a lo que solemos hacer por nuestras tierras, pero con encanto propio.
Recorriendo llanuras, zonas desérticas, parajes de alta montaña, caminos, pistas, senderos, trialeras, bosques, todos los ingredientes que un biker necesita para complementar todos los estilos. Sin duda un lugar perfecto para irse con la bici o para alternar con todo tipo de deportes.
Por si a alguien no le quedaba claro volveremos…





















